"Sometimes it’s not the optimist you need, but another pessimist to walk beside you and know, absolutely know, that the sound in the dark is a monster, and it really is as bad as you think.

Did that sound hopeless? It didn’t feel hopeless. It felt reassuring. It felt - real."
-Laurell K. Hamilton, Blood Noir.

A veces no necesitas que te digan que no es para tanto, que todo tiene solución. A veces no necesitas que traten de hacerte ver que tu sufrimiento no tiene motivos, y que estás exagerando la realidad. A veces simplemente necesitas que reconozcan tu dolor. Que se sienten a tu lado, y te digan: Sufriste, y todavía sufres, y tus sentimientos importan, y no voy a tratar de hacerlos desaparecer, sino a compartirlos contigo.


Aprende de Leslie Knope

"If you aren’t hearing your inner voice, it could mean you’re overburdened or not stimulated enough, or that you’ve learned to shut it off because the people around you have refused to engage it. Perhaps you’ve had a hardening of the arteries around your soul. I believe the choices we make in our lives and the people and places surrounding us increase the volume of our inner voice, decrease it, or annihilate it entirely."
Kelly Cutrone

Tenemos esta manía de subestimarnos, de creer a los que nos dicen que no valemos mientras miramos con incredulidad a los que dicen lo contrario. Lo cierto es que, probablemente, deberíamos ignorar a ambos, y escucharnos un poco más a nosotros. Eso de apoyar nuestra autoestima en opiniones ajenas nunca es una buena idea. 

A veces la gente de la que estamos rodeados está ahí más por obligación que por elección, y distanciarse de algunos de ellos no es siempre una opción. Y ya que estos elementos externos no están dentro de nuestro control, quizás lo mejor sea centrarse en lo que sí lo está: nosotros. 

Lo cierto es que hay muchos que te celebrarán, y otros muchos que te criticarán, pero nada influirá sobre ti tanto como el que hecho de que tú te celebres o te critiques. 

Escucha tu voz: Antes de tomar una decisión pregúntate si es lo que realmente quieres o sientes que debes hacer. Vive según tus valores, y aunque seguramente no siempre tengas claro cuál es la elección adecuada, trata de que sea la tuya. Da a los cumplidos y a las críticas el valor que merecen, y nunca dejes que te hagan dudar acerca de lo que realmente eres. Las opiniones de los demás cambiarán, pero la persona que construyas con tu esfuerzo, tu pasión y tu ética nunca te dejará. Habrá momentos malos pero, aun cuando sientas que todos te dan la espalda, te tendrás a ti mismo para recordarte lo que vales en realidad.

Quiérete, valórate y respétate, y pronto llegarán los que también lo hagan. No te conformes con menos.


Estoy perdida. No tengo ni idea de a dónde me dirijo, y por más que trato de hacer planes me siento incapaz, al ver que no tengo los datos suficientes para resolver el problema. No tengo más remedio que convivir con la incertidumbre. 

Pero mirándolo bien, la incertidumbre también tiene cosas buenas. Como dice la frase de Margaret Drabble que encabeza esta entrada, "cuando nada es seguro, todo es posible". Y al fin y al cabo, los planes están sobrevalorados: ¿cuántas veces todo ha salido al revés de como la habías imaginado?

La incertidumbre, en ciertos momentos y a ciertas edades, no solo es buena, sino que es necesaria. El tener la seguridad de qué viene después puede hacer que caigamos en la rutina y empecemos a creer que nada puede cambiar. Y todo puede cambiar. Y quizás todo deba hacerlo, incluso para mal, para que así podamos aprender, caernos y levantarnos, ganar experiencia y volvernos más resistentes a los golpes. 

Mientras escribo esto estoy leyendo este artículo, que básicamente va sobre lo mismo que comento: "For those of us without a clear vision of the future, conventional advice to follow your dreams and plan for the future is more frustrating than helpful. How can you follow your dreams when you don’t know what your dreams are? What is the point of planning if you don’t know what you’re planning for?"

No tengo ni idea de qué es los próximo para mí. Puede que tú tampoco lo sepas. Pero aunque echemos de menos la seguridad de tenerlo todo planeado, tenemos que ser conscientes de que la falta de esta también significa posibilidades ilimitadas, posibilidades que sería una pena desaprovechar por estar demasiado centrados en volver a tenerlo todo bajo control. Este es el momento de averiguar qué es lo que realmente queremos. Como dice el artículo: "When you are in school and every second is scheduled, you are taught that unoccupied hours are wasted hours, that allowing downtime between life’s events is unwise. Having gaps in your resume is considered undesirable. When people ask you what you’re doing, it is implicit that “nothing” is not an acceptable answer. Yet your life’s purpose won’t reveal itself to you when you’re constantly in the midst of mundane tasks or doing things just because you’re supposed to. You might think that if you enter a lull you’ll become indolent, but for most human beings indolence quickly loses its charm, and in the absence of obligations you’ll find yourself naturally gravitating towards your real desires, even if you didn’t know what your desires were before."

Averigua qué es lo que quieres. Aprende. Pierde el tiempo, comete errores. Cáete, levántate. Empieza de cero, cambia de rumbo: "You can never start doing what you really want too soon – you only get to be in your twenties once, so don’t waste them by being boring."




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